Introducción
El proceso de beatificación del P. Francisco del Castillo ha tenido diversos momentos según las circunstancias del tiempo y a las propias de estos procesos en la Iglesia y la Compañía de Jesús.
Se inició año y medio después de su muerte en Lima, el 17 mayo de 1677, cuando el Provincial del Perú pide al Arzobispo de Lima la apertura de informes. Se abrieron también procesos en Chucuito, Huancavelica, Trujillo y Yanacocha. En 1685 el expediente se envía a Roma con Cartas del Virrey, Arzobispo, Cabildos Eclesiástico y Civil, Autoridades Universidad San Marcos, Superiores Órdenes Religiosas. En 1688 se presentó a la Sagrada Congregación Ritos el proceso de 1677. El 12 marzo de 1763 el Papa Benedicto XIV dio la aprobación de los Procesos Ordinario (Lima) y Apostólico (Roma).
A raíz de la supresión de la Compañía (1767 – 1814), la Causa sufre retraso. Los jesuitas regresan al Perú en 1871 pero recién en 1900 se retoma la Causa de Beatificación. En 1910 se publica en Roma la nueva documentación sobre virtudes heroicas y el Sumario sobre las dudas. El 2 de junio 1912, en la reunión de la Congregación Antepreparatoria sobre virtudes que precede a expedición del decreto, quedó paralizada la causa.
En Lima, desde esa fecha hasta la actualidad se ha seguido promoviendo esta causa y en distintos momentos los Obispos del Perú y la Compañía de Jesús han solicitado a la Santa Sede su continuación, expresando el deseo y esperanza, por parte del clero y fieles, de verlo pronto beatificado por ser el primer sacerdote peruano. El Papa Juan Pablo II, en su primera visita al Perú, el 3 de febrero de 1985, se refirió a él diciendo que es “una ejemplar figura sacerdotal”. Y en su segunda visita, el 14 de mayo 1988, dice que “es ejemplo de amor a los pobres desde el evangelio.” En junio de 1992, el P. Armando Nieto, entonces Vice Postulador de la Causa, publica la biografía “P. Francisco del Castillo. Apóstol de Lima” del Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica.
El 3 de octubre de 2018, el P. Juan Carlos Morante SJ, entonces Provincial del Perú, dirigió una carta al Cuerpo Apostólico de la Provincia en la que solicitó promover su causa de beatificación y canonización, junto con la del P. Alonso de Barzana SJ.
A partir de esta iniciativa, la Provincia relanzó ambas causas y nombró al P. Benjamín Crespo SJ como vicepostulador. Desde esta responsabilidad, acompañó las gestiones orientadas a su promoción y actualización, tanto en Roma como en la Iglesia peruana.
Tras el fallecimiento del P. Crespo, en febrero de 2026, el P. Victor Hugo Miranda SJ, actual Provincial del Perú, nombró al P. Adolfo Domínguez SJ, Oficial de Archivo y Patrimonio de la Provincia, como nuevo vicepostulador de las dos causas de beatificación.





